lunes, 30 de septiembre de 2013

Benja de la Rosa: "No hay que tener miedo a nada, ni siquiera a no saber"

Hablar de Subproductos y no reír resulta complicado, es difícil leer sobre Louella Persons y no tener ganas de verla, conversar con su creador y quedarte con ganas de formar parte de su locura. Este es Benja de la Rosa y lo siguiente mi encuentro con él.

Los últimos meses han sido un no parar en la vida de nuestro invitado. El éxito de Louella Persons, la difusión de Subproductos en YouTube y su próxima edición en DVD; lejos de agotarle han supuesto una inyección de adrenalina para este catalán afincado en Madrid. Microteatro por Dinero y La Casa de la Portera no solo le han visto nacer sino también crecer como director underground y realizador autodidacta. 

 
¿Quién es Benja de la Rosa? El que conocemos a través de las redes sociales ¿Nace o se hace? 

Benja de la Rosa es un “artista” que se busca la vida y trata de expresarse como puede. Me gusta contar historias y estoy aprendiendo a hacerlo a través del teatro y el cine.  Y el que conocéis en las RRSS es una extensión bastante sincera de mi, desde luego. Se puede intuir bastante como soy siguiéndome en ellas. En cuanto a lo del artista si se hace o nace, pues unos nacen, y otros se hacen, habrá de todo, digo yo. Pero desde luego, formarse es imprescindible. Ver y leer. Y ver mucho, muchísimo cine, vital.

Kiko Alcazar

¿Cómo surgió la idea de grabar Subproductos?
 
Era el año 2007 creo,  todavía no había saltado la gran crisis que asola en esto momentos nuestro país, ni los movimientos low cost eran tendencia como lo son ahora. La gente no hacía “cosas baratas”. Todo era pura subvención. Yo estaba desesperadito vivo porque nadie apoyaba mis locas propuestas, nadie apostaba por mi  y nadie me daba una oportunidad para nada. Era un paria.  Así que decidí rodar mis “subproductos” pasando de todo a modo de exorcismo  y proyectarlos por los bares de Madrid. Necesitaba hacerlo. ¡Necesitaba expresarme! Enseguida cobraron vida propia y empezaron a  funcionar muy bien. La gente apoyó ese movimento de “hacer” con lo poco que tengas. Fue muy liberador a nivel personal y artístico. Un gran aprendizaje. Hacíamos galas trasvestidos y nos reíamos mucho, a la vez que creábamos, aprendíamos y rendíamos culto a nuestros cineastas favoritos. Con el tiempo, Verónica Larios, la gerente de Microteatro los vio y me llamó para inaugurar los Jueves Golfos de su sala con ellos y de ahí, hasta ahora ha sido un no parar de crear, aprender y realizarme como artista.

Cuando vemos tus (sub) cortos tenemos la sensación de visionar algo que no se ajusta a nada en particular, a ningún género concreto. ¿Has contado alguna vez las normas que te saltas? 

Pues es que me las salto todas, eso lo aprendí con el cine de Jess Franco. Cinematográficamente soy un despropósito y eso, además de liberador, me resulta una maravilla. No encontré otra fórmula posible. Si tienes miedo a no saber, no lo  haces y yo, sobre todo, quería hacer!. Reconozco que ahora ya se rodar mejor, pero al principio no tenía ni idea. Eso si, lo que quería contar lo tenía clarísimo. Los “subproductos” y permitirme, con poquísima vergüenza, esas licencias me dieron la vida, y saltármelo todo fue la catarsis que me permitió enfrentarme al mundo, a la profesión y a esta industria. Y paradojas del destino, fue justo al hacer eso, cuando me empezaron a respetar, conocer y a fijarse en mi. No hay que tener miedo a nada. Ni siquiera a no saber.


 



A parte de imaginación, una cámara y un ordenador, ¿Qué más necesitas para crear un subproducto?
 
Poquísima vergüenza. Y unos 20 euros para hacer una mini compra en el “Día” y por lo menos que tu mini equipo beba y coma un poco.

 

¿Cúal es tu habitat cuando escribes?, ¿y tu dopping?

 

Como ET, mi casa y mi teléfono.



¿Tendríamos Benja sin YouTube?
 

Sin YouTube si, sin internet, desde luego, no. Yo he sido un gran beneficiado de las RRSS. Me han servido de mucho a la hora de darme a conocer, abrirme a la profesión y distribuir mis trabajos gratuitamente. Twitter, por ejemplo, ha sido muy, muy agradecido para los Subproductos y se han dado a conocer muchísimo. Por ejemplo, “Cruising de mujer” tiene mas de 11 mil visitas y yo lo flipo. Para mi las redes han sido muy, muy importantes.


Cruising de mujer


 

Tus subproductos saldrán próximamente en DVD. ¿Contabas con esta posibilidad?. ¿Seguirás con ellos como un proyecto a largo plazo? 

 

Si. Eso es un sueño hecho realidad. Era algo con lo que  nunca soñé y ahora va a ocurrir. Saldrán en un DVD y con ello se cierra un ciclo maravilloso. Además, es muy fuerte, porque los edita un sello que produce a Jess Franco al que yo hacia homenaje todo el rato en los Subproductos. ¡Lo mencioné tanto!... Y ahora, fíjate. Supongo que seguiré con ellos a nivel hobby.  A no ser que funcione muy bien el DVD  y la productora me plantee sacar una segunda parte, que todo puede ser. Ahora, como profesional, quiero aprender más y  me voy a embarcar en rodar  un poquito más profesionalmente y crecer como director , aunque trataré de no perder mi espíritu loco e irreverente.  Pero quiero rodar más y mejor, sobre todo para llegar a más gente y aunque no sea masivo, si optar a más cosas.

 

 

 


Louella Persons es tu proyecto de mayor difusión hasta el momento. La obra está recibiendo muy buenas críticas y mayor aceptación por el gran público, ¿esperabas que la función traspasara las paredes de la Casa de la Portera?

No. Algo bueno que tiene mi carácter es que nunca espero nada. De verdad. Me vuelvo loco, creo los proyectos, los hago realidad, pero nunca pienso en lo que vendrá o que ocurrirá. Con el amor y las  personas me pasa igual. Nunca espero nada. Y eso hace que me decepcione poquísimo y que todo lo que venga lo viva como un milagro. Vivo milagros casi a diario por poquito que me pase. Un solo comentario de alguien que admiro o una función llena de gente, para mis son milagros. Y no, jamás pensé llegar al Teatro Lara. Jamás pensé dirigir teatro y jamás pensé que Louella  funcionara tan bien. Ni los dos meses que estuvimos en La Casa de la Portera, ni ahora en el mismísimo Teatro Lara. Pero nunca jamas pensé tampoco, que estaríamos 6 meses también con mi anterior espectáculo Presencias en La Casa de la Portera.  Y juro que jamás pensé que rodar Subproductos me llevaran hasta aquí. Lo hice por rebeldía, por expresarme, por hacer, sentía esa necesidad, pero nunca pensé ni calculé donde me llevarían. Ni lo imaginaba, vamos.

 

Kiko Alcazar

 

 
¿Qué tiene Louella que la convierte en un personaje interesante para protagonizar una obra?, ¿ves  alguna Louella en la actualidad cuando haces zapping o lees la prensa?

Louella es otro nivel. Tiene más producción. Está mas cuidada. Su vestuario, sus luces...Tiene un texto cuidadísimo y maravilloso de Secun y es una gran, gran propuesta, muy rica, con mucha sensibilidad y mucho amor, no solo al teatro, sino al cine al que homenajea constantemente durante la función. Todas las momias que ves actualmente en televisión son hijas y nietas de Louella. Encarna Sánchez, Karmele Marchente, todos esos seres son Louellas cañís.

 

Cartel promocional de la obra Louella Persons

 



¿Por qué Natalie Pinot? 

Porque es un actrizón, porque se escribió para ella y porque ella ha nacido para ser Louella Persons.


Hemos leído que andas maquinando varios proyectos, entre ellos una cinta porno. ¿Te la trae floja lo que digan de esto, verdad? 

Me la trae flojísima la verdad. Lo digo en serio, me encantaría dirigir porno. ¿Por que no?. Jess Franco lo hizo y Falo Crest, cuando yo era jovencito, me marcó. Bruce LaBruce rueda porno. Además tengo una idea maravillosa. Solo me falta un productor, y listo. No pienso morirme sin hacerlo. ¡Viva el porno! yo crecí ( y hasta me ponía cachondo) con Tracy Lords.





Te han comparado con Almodóvar. ¿Te sientes incomprendido en el panorama creativo del momento como se sintió Pedro en sus inicios?, ¿ves a los franceses consumiendo Subproductos?, ¿qué tal una portada en Cahiers du Cinema?.


Yo no me siento incomprendido para nada. Es mas, ¡me siento muy comprendido, muy aceptado!. Creo que me dicen cosas de Almodóvar porque la gente no tiene mas referencias. Almodóvar es el jefazo y recurren a eso. Y bueno, sus principios para mi, sinceramente, son una gran referencia. Yo adoro su cine y supongo que salen cosas de la admiración que sientes. Pero adoro a muchísimos cineastas a los que también homenajeo inconscientemente y nadie los menciona, como Jess Franco, Tarantino o Lynch. Los “subproductos” casi son mas Waters que Almodóvar, pero el público masivo no conoce a Waters o a LaBruce. Una portada en Cahiers sería un sueño, y una en el TP también, y si, veo a los franceses viendo Subproductos y a los primos de Björk en un iglú viéndolos también.


Kiko Alcazar



Hablemos un poco de Secun, habéis trabajado juntos en algunos proyectos, ahora lo vemos en las carteleras con The Hole, también como autor del texto de Louella, ¿siempre os complementáis tan bien?

 

Si, nos complementamos muy bien, la verdad. Para algunos proyectos, si. Él tiene su carrera y su visión y yo la mía. Secun tiene una sensibilidad y una poética muy bonita. Su mundo y su imaginario son un sueño. Tiene un tacto que yo no poseo, pero a la vez yo tengo un descaro que no posee él así que nos retroalimentamos muy bien para ciertas cosas. Yo soy más burro, mas heavy, más tremendo. Así que para según que proyecto, pues esas simbiosis son geniales. Pero luego cada uno tiene su carrera y sus proyectos que nada tienen que ver con el otro, como los Baldwin, los Arquette o las Flores. Secun me da grandes y muy buenos consejos. Y aunque lo que la gente ve son los créditos y los trabajos, lo mejor que ha hecho Secun por mi, ha sido orientarme, y eso es algo que el público ni ve, ni sabe.



Tal y como está el patio, ¿se puede vivir de esto?
  
Vivir no, sobrevivir si.




¿Vas a seguir haciendo lo que te da la gana? (anda, dinos que si)

¡Siiiii!, o bueno, eso espero.



Este post no hubiera sido posible sin la colaboración de:

Benja de la Rosa
Kiko Alcazar
Jonathan León Riesgo 

jueves, 5 de septiembre de 2013

Yo no he leido 50 sombras de Grey

Me intriga sobremanera todo este tema de Grey. Llevo más de un mes topándome cada día con noticias sobre la adaptación a la gran pantalla de la trilogía. Me han hablado de las novelas, me han animado a leerlas, me han tomado por loca por no haberlo hecho; es más, tengo la primera entrega y aún no sé si algún día me entrará la vena de empezar con ella o me la comeré con patatas. Toda fémina que me rodea ha vivido la experiencia de leer los libros incluso la que no tiene por costumbre el hábito de la lectura; esta última lo ha hecho por pura curiosidad, por morbo quizás. 


No esperen que me ponga a despotricar sobre todo lo que ya se ha dicho, que si es una novela para reprimidas, que el libro no cuenta nada que se asemeje a lo que las lectoras puedan vivir en sus actos amatorios -¿y eso quién lo sabe?- nada de eso; lo que me trae de cabeza es toda la expectación que se está levantando con la elección de los actores, sobre todo del elegido para interpretar a Grey. 


Primero degollaron a Matt Bomer dando por hecho que un gay no sería capaz de captar la esencia del personaje cuando en realidad querían decir que las espectadoras no encajarían al tío en las posturas amatorias típicamente heterosexuales. Después de la polémica y de poner cara al personaje, fue descartado. Estaba muy bueno pero no resultaba creíble.


El siguiente fue Ian Somerhalder. Aprovechando que ya había puesto a todas cardiacas chupando yugulares, parecía una más que buena opción para interpretar al portento sexual de Christian. Rumor o descarte -por parte de la autora, E L James- en cualquier caso, fallido. Atractivo, sexy pero no encajaba en los patrones.


Robert Pattinson, otro chupa-sangre, fue el tercero en discordia y elegido oficial por parte de la dirección y de la propia autora, ya que según esta los dos anteriores nunca fueron opciones reales. El icono más adolescente que adulto de Crepúsculo no terminó de adaptarse a los esquemas mentales de la autora. Fuera.


En el constante debate parecía que a ninguna le preocupara quien sería Anastasia. La protagonista había pasado a un segundo plano. Tras hacer varias quinielas de rubias jóvenes angelicales le toco la lotería a Dakota Johnson, hija de Don y Melanie Griffith, actriz desconocida a la que le esperan meses de críticas y puestas en duda. Pobrecita, con lo mona que es.


Y de nuevo volvemos a caer en la temática gay. El auténtico Grey será Charlie Hunnam y hablo de la homosexualidad no porque lo sea sino por ser uno de los personajes pasajeros de la serie británica Queer as folk y que quizás nos suene más por Sons of Anarchy. Según cuentan fuentes cercanas al equipo, Dakota y él conectaron desde el primer minuto, factor determinante por el cual la escritora vio personaficados a los protagonistas de la saga.


Y ahora que tenemos a la pareja de oro, veremos en que termina todo esto y si me da el impulso de leer la saga aunque, me van a disculpar, lo dudo bastante. To be continued.


miércoles, 13 de marzo de 2013

Rebeca reiventa los neumáticos

La tele últimamente no deja de lucirse. Famosos saltando en trampolin, tertulias de prime time, azañas judiciales por doquier y un sinfin de pasatiempos. Están todas esas cosas y luego está REBECA. De repente estás una noche en casa, viendo la publicidad de siempre y entonces, llega ella, con su melena rubia, su cuerpo de adolescente y su no menos inconfundible hit "duro de pelar" transformado en spot de neumáticos.



Ruedas resistentes y únicas -eso dicen- como ella y sus temazos, chirriantes pero pegadizos, tanto o más que la goma negra en el esfalto en pleno agosto, como reza su canción cuando la muy imprudente se quemaba en la playa para que su gavilan se fijase en ella. Ahora cambia el bikini por el leather y los discos por dinerito seguro.




Rebeca no es especialmente glamourosa por lo que no la imaginábamos en un anuncio de perfume o de cosméticos, aunque, a decir verdad, se nos pasaba por la cabeza cualquier otra celebridad antes que ella para protagonizar un spot de lo que fuera -léase Yola Berrocal o la archi-mega-super popular Belén Esteban-. El tema se las trae y resulta bastante apropiado para el objeto que se anuncia en sí.





La cuestión es la siguiente: ¿Resulta apropiado que hablen de tu empresa como la de "el anuncio de Rebeca"?. No es por hacer de menos a la rubia pero sé de más de uno que no sabría a quién nos referimos. La del "duro de pelar", vale, ¿y?. Me imagino a la agencia enseñando un book de Rebeca como posible postulante a protagonista, u ofertándola en 2x1 -como los neumáticos- "Tráenos a un amigo y llévate una actuación privada de Rebeca en tu taller más cercano".


Yo apuesto por una Rebeca que resurja de sus cenizas y regale a sus fans un disco lleno de temazos playeros y superficiales, que inciten a bailar y poco más. No tendremos en cuenta este anuncio como parte de su promoción, haremos como si no hubiese existido. Habemus Rebeca. Amen.


viernes, 8 de marzo de 2013

Compresas, culos y tele

Llevo desde primera hora de la mañana pensando en un tema digno para escribir y conmemorar el Día de la Mujer Trabajadora. Lo cierto es que tampoco le he puesto mucho empeño; todos me parecían aburridos, explotados, -tipicos- hasta que consultando una página apareció un anuncio que encendió la bombilla del ingenio -bueno, dejémoslo en idea-. Esa maravillosa celulosa, algodón de ulta tecnología: COMPRESAS.




Si hay dos tipos de anuncios que cada vez me resultan más nefastos son los de detergentes y los de compresas, básicamente porque son previsibles, repetitivos y se alimentan de estereotipos; los primeros por intentar cambiarlos con hombres satisfechos con el resultado de su colada y los segundos -los que nos ocupan- por ser cada vez menos representativos de las consumidoras a las que se dirigen.




Los comerciales de toallas sanitarias siguen un esquema que ha cambiado con el paso del tiempo. En los 80 las chicas -mejor mujeres- eran más o menos corrientes, iban en vaqueros, camisa y zapato plano. Vale que el estilismo se correspondía con las tendencias de la época pero raramente se mostraban primeros planos de culos o pubis. Eso si, eran muy técnicos, informativos -si, hubo un tiempo en que la publicidad además de vender, informaba-, por eso la he bautizado como la época de la compresa casta.




En los 90 el asunto empezó a despendolarse. Las actrices de la publicidad se sentían cada vez más libres -incluso sexys- en los días más incómodos del mes, se paseaban en ropa interior BLANCA por la habitación con ligereza como si no llevaran medio pañal entre las piernas porque si, hace dos décadas las compresas eran extraplanas pero no ultrafinas como ahora. Más jóvenes que sus antecesoras y con una imagen más noña que la de la señora hecha y derecha de la blusa abrochada hasta el cuello. La compresa evolucionada.




Esta también fue la época del boom de las alas y los tampones. Con la excusa, los publicistas propusieron a sus clientes chicas en braga, o mejor, en tanga -un poco más de carne-. Las chicas, cada vez más jóvenes, más delgadas, más altas, como hechas en serie ya no daban información concreta sobre el producto, sólo bailaban, saltaban, reían y se mostraban maravilladas de la vida. Vale, aceptamos que sabemos de sobra lo que es una compresa o un tampón pero a cambio de eso, ¿es necesario tragarse a un grupo de bobaliconas?, no. Pasó a ser la compresa sexy.




Evax cerró la década con anuncios minimalistas, con modelos sencillas, vanguardistas, en modo Zen. Más vestidas y por supuesto, de blanco. Cuando parecía que la cosa iba mejorando, las actrices sueltan la pregunta del millón: ¿A qué huelen las nubes?. Lejos de parecerse a algo onírico se convirtió en la pregunta bobalicona del año. Fue entonces cuando los chicos adolescentes se preguntaban a que olía la regla. Y ahora si, me niego a seguir recordando estupideces. La compresa tonta.




¿Y qué pasa ahora?. Las compresas siguen evolucionando: super-ultra-megafinas, odorcontrol a prueba de sabuesos, transpirables, con toallita, normal, super, maxi-alas, light, y un sin fin de características. ¿Las chicas? muy delgadas, robotizadas y muy vestidas, eso si, super atrevidas, tanto que hasta se abren de piernas sin pudor. Y no nos olvidemos de las compresas para pérdidas de orina, las publicitan tanto que si no las sufres te hacen parecer un perro verde. La compresa ficticia.




Y por último llegamos a la compresa machista. A estas alturas lo que puedo deducir es que la creatividad de la publicidad ha mejorado mucho, fascinante, en serio, pero su función comunicativa ha degenerado. Campañas que parecen ir dirigidas al público masculino, imagen de chica descerebrada que basa sus preocupaciones en tener o no la menstruación, enseñando cacho, marcando bocadillo -claro, lleva tampón- en lugar de sentirse más libre, hacer deporte de forma más cómoda o dejar de ponerse bragas de abuela. Por mucho que se empeñen señores fabricantes y explotadores de las hormonas femeninas, tener la regla no es una fiesta, es una putada.

martes, 26 de febrero de 2013

'El Barco' eleva anclas

Hay series que enganchan, otras se hacen interminables y alguna que otra es directamente infumable. El barco no encajaba en ninguna de esas clasificaciones; y es que el zapping es muy caprichoso, capaz de hundir en segundos guiones escritos con mucha ambición. Esta situación es especialmente triste cuando se trata de series nacionales fabricadas con pretensiones de superproducción. Pues si, esto me toca la fibra, I love Spain.


No creo que 'El Barco' tuviera un mal guión sino todo lo contrario. Las tramas, las incógnitas y el desdoblamiento de ciertos personajes creaban misterio, incluso resultaban conmovedoras con la voz de una niña inocente ajena a todo como narradora -recurso que en algún momento se volvió repelente-. Los personajes encerraban decenas de tramas en si mismos, los actores eran aptos, interesantes incluso aunque los malos eran muy malos y los buenos muy tontos. Primer fallo: topicazo. Los guiones que intentan imitar a los clásicos cada vez interesan menos.


En sus cuatro temporadas hemos sido testigos de un desfile de tripulantes bien moldeados aunque excesivamente exibicionistas. ¿De verdad necesitaba el guión el recurso de enseñar cacho episodio tras episodio?.No era necesario. Reconozco que es algo que en general funciona o ¿acaso no hemos admitido alguna vez tragarnos una serie pésima por ver al macizo/a de turno? véase casos como Beberly Hills 90210, Melrose Place, entre otros. No nos interesaba el argumento sino cuan ajustados llevaban los jeans Brandon y compañía. El problema de Spelling en este caso fue el de no poder detener el tiempo y convertir a sus chicos en Joselitos eternos. Segundo fallo: para contemplar tetas, culos y músculos ahora tenemos internet.



Otra de las fases más desesperantes fue el enigma del fin o no de la civilización. El quid de la cuestión residía en el barco pero no sabíamos quién era el responsable. A lo largo de los episodios íbamos descartando culpables, Gamboa era el origen del mal, Burbuja era un portento de la inteligencia incapaz de despejar todas las dudas, Ulises era una especie de chico con branquias, la doctora el chivo espiatorio; la angustia se alargaba cada vez más y llegaba a ser exasperante. Por otra parte la cuota de pantalla de la serie comenzaba a bajar. Tercer fallo: Retirarse a tiempo es una victoria.



Respecto al final, no lo definiría como un fallo sino como algo precipitado, tanto que a tod@s se nos quedó cara de besugo. Después de corretear por una isla, extraviar personajes e intentar descubrir si la civilización tenía futuro, Gamboa fríe a tiros a Ulises sin que este ponga resistencia alguna y minutos después la familia feliz parece celebrar el enlace entre los dos pivones de la serie con un terremoto de fondo. Perdón pero no entiendo nada, ¿tantos episodios alargando incógnitas para cargarse una serie en cinco minutos?. No sé si pensar en un TO BE CONTINUED es acertado porque más bien dan ganas de cargarse al equipo de guionistas.



Tantos episodios, tanta carne fresca, intrigas y giros de tuerca para que ahora recordemos la serie como aquella en la que enseñaban cacho y en la que reapareció el Javi de Verano Azul. Los fans de la serie se merecían un final digno por fantasioso que fuera y no una patada en toda la paciencia.