jueves, 5 de septiembre de 2013

Yo no he leido 50 sombras de Grey

Me intriga sobremanera todo este tema de Grey. Llevo más de un mes topándome cada día con noticias sobre la adaptación a la gran pantalla de la trilogía. Me han hablado de las novelas, me han animado a leerlas, me han tomado por loca por no haberlo hecho; es más, tengo la primera entrega y aún no sé si algún día me entrará la vena de empezar con ella o me la comeré con patatas. Toda fémina que me rodea ha vivido la experiencia de leer los libros incluso la que no tiene por costumbre el hábito de la lectura; esta última lo ha hecho por pura curiosidad, por morbo quizás. 


No esperen que me ponga a despotricar sobre todo lo que ya se ha dicho, que si es una novela para reprimidas, que el libro no cuenta nada que se asemeje a lo que las lectoras puedan vivir en sus actos amatorios -¿y eso quién lo sabe?- nada de eso; lo que me trae de cabeza es toda la expectación que se está levantando con la elección de los actores, sobre todo del elegido para interpretar a Grey. 


Primero degollaron a Matt Bomer dando por hecho que un gay no sería capaz de captar la esencia del personaje cuando en realidad querían decir que las espectadoras no encajarían al tío en las posturas amatorias típicamente heterosexuales. Después de la polémica y de poner cara al personaje, fue descartado. Estaba muy bueno pero no resultaba creíble.


El siguiente fue Ian Somerhalder. Aprovechando que ya había puesto a todas cardiacas chupando yugulares, parecía una más que buena opción para interpretar al portento sexual de Christian. Rumor o descarte -por parte de la autora, E L James- en cualquier caso, fallido. Atractivo, sexy pero no encajaba en los patrones.


Robert Pattinson, otro chupa-sangre, fue el tercero en discordia y elegido oficial por parte de la dirección y de la propia autora, ya que según esta los dos anteriores nunca fueron opciones reales. El icono más adolescente que adulto de Crepúsculo no terminó de adaptarse a los esquemas mentales de la autora. Fuera.


En el constante debate parecía que a ninguna le preocupara quien sería Anastasia. La protagonista había pasado a un segundo plano. Tras hacer varias quinielas de rubias jóvenes angelicales le toco la lotería a Dakota Johnson, hija de Don y Melanie Griffith, actriz desconocida a la que le esperan meses de críticas y puestas en duda. Pobrecita, con lo mona que es.


Y de nuevo volvemos a caer en la temática gay. El auténtico Grey será Charlie Hunnam y hablo de la homosexualidad no porque lo sea sino por ser uno de los personajes pasajeros de la serie británica Queer as folk y que quizás nos suene más por Sons of Anarchy. Según cuentan fuentes cercanas al equipo, Dakota y él conectaron desde el primer minuto, factor determinante por el cual la escritora vio personaficados a los protagonistas de la saga.


Y ahora que tenemos a la pareja de oro, veremos en que termina todo esto y si me da el impulso de leer la saga aunque, me van a disculpar, lo dudo bastante. To be continued.


miércoles, 13 de marzo de 2013

Rebeca reiventa los neumáticos

La tele últimamente no deja de lucirse. Famosos saltando en trampolin, tertulias de prime time, azañas judiciales por doquier y un sinfin de pasatiempos. Están todas esas cosas y luego está REBECA. De repente estás una noche en casa, viendo la publicidad de siempre y entonces, llega ella, con su melena rubia, su cuerpo de adolescente y su no menos inconfundible hit "duro de pelar" transformado en spot de neumáticos.



Ruedas resistentes y únicas -eso dicen- como ella y sus temazos, chirriantes pero pegadizos, tanto o más que la goma negra en el esfalto en pleno agosto, como reza su canción cuando la muy imprudente se quemaba en la playa para que su gavilan se fijase en ella. Ahora cambia el bikini por el leather y los discos por dinerito seguro.




Rebeca no es especialmente glamourosa por lo que no la imaginábamos en un anuncio de perfume o de cosméticos, aunque, a decir verdad, se nos pasaba por la cabeza cualquier otra celebridad antes que ella para protagonizar un spot de lo que fuera -léase Yola Berrocal o la archi-mega-super popular Belén Esteban-. El tema se las trae y resulta bastante apropiado para el objeto que se anuncia en sí.





La cuestión es la siguiente: ¿Resulta apropiado que hablen de tu empresa como la de "el anuncio de Rebeca"?. No es por hacer de menos a la rubia pero sé de más de uno que no sabría a quién nos referimos. La del "duro de pelar", vale, ¿y?. Me imagino a la agencia enseñando un book de Rebeca como posible postulante a protagonista, u ofertándola en 2x1 -como los neumáticos- "Tráenos a un amigo y llévate una actuación privada de Rebeca en tu taller más cercano".


Yo apuesto por una Rebeca que resurja de sus cenizas y regale a sus fans un disco lleno de temazos playeros y superficiales, que inciten a bailar y poco más. No tendremos en cuenta este anuncio como parte de su promoción, haremos como si no hubiese existido. Habemus Rebeca. Amen.


viernes, 8 de marzo de 2013

Compresas, culos y tele

Llevo desde primera hora de la mañana pensando en un tema digno para escribir y conmemorar el Día de la Mujer Trabajadora. Lo cierto es que tampoco le he puesto mucho empeño; todos me parecían aburridos, explotados, -tipicos- hasta que consultando una página apareció un anuncio que encendió la bombilla del ingenio -bueno, dejémoslo en idea-. Esa maravillosa celulosa, algodón de ulta tecnología: COMPRESAS.




Si hay dos tipos de anuncios que cada vez me resultan más nefastos son los de detergentes y los de compresas, básicamente porque son previsibles, repetitivos y se alimentan de estereotipos; los primeros por intentar cambiarlos con hombres satisfechos con el resultado de su colada y los segundos -los que nos ocupan- por ser cada vez menos representativos de las consumidoras a las que se dirigen.




Los comerciales de toallas sanitarias siguen un esquema que ha cambiado con el paso del tiempo. En los 80 las chicas -mejor mujeres- eran más o menos corrientes, iban en vaqueros, camisa y zapato plano. Vale que el estilismo se correspondía con las tendencias de la época pero raramente se mostraban primeros planos de culos o pubis. Eso si, eran muy técnicos, informativos -si, hubo un tiempo en que la publicidad además de vender, informaba-, por eso la he bautizado como la época de la compresa casta.




En los 90 el asunto empezó a despendolarse. Las actrices de la publicidad se sentían cada vez más libres -incluso sexys- en los días más incómodos del mes, se paseaban en ropa interior BLANCA por la habitación con ligereza como si no llevaran medio pañal entre las piernas porque si, hace dos décadas las compresas eran extraplanas pero no ultrafinas como ahora. Más jóvenes que sus antecesoras y con una imagen más noña que la de la señora hecha y derecha de la blusa abrochada hasta el cuello. La compresa evolucionada.




Esta también fue la época del boom de las alas y los tampones. Con la excusa, los publicistas propusieron a sus clientes chicas en braga, o mejor, en tanga -un poco más de carne-. Las chicas, cada vez más jóvenes, más delgadas, más altas, como hechas en serie ya no daban información concreta sobre el producto, sólo bailaban, saltaban, reían y se mostraban maravilladas de la vida. Vale, aceptamos que sabemos de sobra lo que es una compresa o un tampón pero a cambio de eso, ¿es necesario tragarse a un grupo de bobaliconas?, no. Pasó a ser la compresa sexy.




Evax cerró la década con anuncios minimalistas, con modelos sencillas, vanguardistas, en modo Zen. Más vestidas y por supuesto, de blanco. Cuando parecía que la cosa iba mejorando, las actrices sueltan la pregunta del millón: ¿A qué huelen las nubes?. Lejos de parecerse a algo onírico se convirtió en la pregunta bobalicona del año. Fue entonces cuando los chicos adolescentes se preguntaban a que olía la regla. Y ahora si, me niego a seguir recordando estupideces. La compresa tonta.




¿Y qué pasa ahora?. Las compresas siguen evolucionando: super-ultra-megafinas, odorcontrol a prueba de sabuesos, transpirables, con toallita, normal, super, maxi-alas, light, y un sin fin de características. ¿Las chicas? muy delgadas, robotizadas y muy vestidas, eso si, super atrevidas, tanto que hasta se abren de piernas sin pudor. Y no nos olvidemos de las compresas para pérdidas de orina, las publicitan tanto que si no las sufres te hacen parecer un perro verde. La compresa ficticia.




Y por último llegamos a la compresa machista. A estas alturas lo que puedo deducir es que la creatividad de la publicidad ha mejorado mucho, fascinante, en serio, pero su función comunicativa ha degenerado. Campañas que parecen ir dirigidas al público masculino, imagen de chica descerebrada que basa sus preocupaciones en tener o no la menstruación, enseñando cacho, marcando bocadillo -claro, lleva tampón- en lugar de sentirse más libre, hacer deporte de forma más cómoda o dejar de ponerse bragas de abuela. Por mucho que se empeñen señores fabricantes y explotadores de las hormonas femeninas, tener la regla no es una fiesta, es una putada.

martes, 26 de febrero de 2013

'El Barco' eleva anclas

Hay series que enganchan, otras se hacen interminables y alguna que otra es directamente infumable. El barco no encajaba en ninguna de esas clasificaciones; y es que el zapping es muy caprichoso, capaz de hundir en segundos guiones escritos con mucha ambición. Esta situación es especialmente triste cuando se trata de series nacionales fabricadas con pretensiones de superproducción. Pues si, esto me toca la fibra, I love Spain.


No creo que 'El Barco' tuviera un mal guión sino todo lo contrario. Las tramas, las incógnitas y el desdoblamiento de ciertos personajes creaban misterio, incluso resultaban conmovedoras con la voz de una niña inocente ajena a todo como narradora -recurso que en algún momento se volvió repelente-. Los personajes encerraban decenas de tramas en si mismos, los actores eran aptos, interesantes incluso aunque los malos eran muy malos y los buenos muy tontos. Primer fallo: topicazo. Los guiones que intentan imitar a los clásicos cada vez interesan menos.


En sus cuatro temporadas hemos sido testigos de un desfile de tripulantes bien moldeados aunque excesivamente exibicionistas. ¿De verdad necesitaba el guión el recurso de enseñar cacho episodio tras episodio?.No era necesario. Reconozco que es algo que en general funciona o ¿acaso no hemos admitido alguna vez tragarnos una serie pésima por ver al macizo/a de turno? véase casos como Beberly Hills 90210, Melrose Place, entre otros. No nos interesaba el argumento sino cuan ajustados llevaban los jeans Brandon y compañía. El problema de Spelling en este caso fue el de no poder detener el tiempo y convertir a sus chicos en Joselitos eternos. Segundo fallo: para contemplar tetas, culos y músculos ahora tenemos internet.



Otra de las fases más desesperantes fue el enigma del fin o no de la civilización. El quid de la cuestión residía en el barco pero no sabíamos quién era el responsable. A lo largo de los episodios íbamos descartando culpables, Gamboa era el origen del mal, Burbuja era un portento de la inteligencia incapaz de despejar todas las dudas, Ulises era una especie de chico con branquias, la doctora el chivo espiatorio; la angustia se alargaba cada vez más y llegaba a ser exasperante. Por otra parte la cuota de pantalla de la serie comenzaba a bajar. Tercer fallo: Retirarse a tiempo es una victoria.



Respecto al final, no lo definiría como un fallo sino como algo precipitado, tanto que a tod@s se nos quedó cara de besugo. Después de corretear por una isla, extraviar personajes e intentar descubrir si la civilización tenía futuro, Gamboa fríe a tiros a Ulises sin que este ponga resistencia alguna y minutos después la familia feliz parece celebrar el enlace entre los dos pivones de la serie con un terremoto de fondo. Perdón pero no entiendo nada, ¿tantos episodios alargando incógnitas para cargarse una serie en cinco minutos?. No sé si pensar en un TO BE CONTINUED es acertado porque más bien dan ganas de cargarse al equipo de guionistas.



Tantos episodios, tanta carne fresca, intrigas y giros de tuerca para que ahora recordemos la serie como aquella en la que enseñaban cacho y en la que reapareció el Javi de Verano Azul. Los fans de la serie se merecían un final digno por fantasioso que fuera y no una patada en toda la paciencia.






domingo, 25 de noviembre de 2012

Gran Hotel: la serie de los personajes

Personajes. Esa es la palabra que me viene a la cabeza cuando pienso en lo que hace de Gran Hotel una serie que engancha desde el minuto uno de su primera entrega. Todos sabemos lo importantes que son estos para construir historias pero si tuviera que definirla de alguna forma lo haría como la serie fabricada por y para ellos; los principales, los secundarios, incluso los episódicos no pisan el Palacio de la Magdalena sin que su hospedaje resulte determinante en la trama.



Gran Hotel, basada en la novela El secreto de Ángela, comienza dando un repaso a la historia con la llegada de la luz eléctrica, descubrimiento que alumbrará las vidas de los visitantes del hotel pero que no ayudará a ver con claridad el oscuro pasado de los que se inscriben en su recepción ya sean clientes o personal y que se verán implicados en el suceso del asesino del cuchillo de oro; de ahí que la producción conserve su esencia novelesca.





Ángela (Concha Velasco)
La gobernanta del hotel y el punto de partida de la historia. Aunque la conozcamos como uno de los personajes principales no descubrimos su vital importancia en la historia desde el principio. Inspirada en las tablas de la señorita Rottenmeier pero con camareras en lugar de niños. Excelente interpretación que bien le ha valido un Ondas.



Julio Olmedo (Yon González)
El delincuente guapo y educado que se infiltra en el hotel en busca de su hermana, la camarera desaparecida. Descubridor del cuchillo de oro y principal colaborador de la investigación policial. Un cowboy reciclado en camarero, seductor de la escena, hábil en sacar conclusiones.



Alicia Alarcón (Amaia Salamanca)
La hija pequeña de la familia propietaria del hotel. Enamorada de Julio, compañera de aventuras y empujada al matrimonio con otro hombre. El asesinato la embarcará a conocer las causas de la muerte de su padre y su parentesco con uno de los camareros del hotel. La dulce, la buena, la cándida pero no por ello la tonta.



Teresa de Alarcón (Adriana Ozores)
Dueña y mando del hotel. Mujer ambiciosa y adelantada en su tiempo, cruel y manipuladora cuando el viento no está a su favor. Vive para dirigir a sus vástagos. Su objetivo será mantenerse en la cresta de la ola a cualquier precio. Ángela Chaning se queda corta a su lado.



Javier Alarcón (Eloy Azorin)
La oveja negra con habilidades de sobra para meterse en líos y no solo de faldas. Su aparición en la escena del crimen le convierte en sospechoso pero su ignorancia e inocencia le borran de la lista como posible culpable. Rebelde sin causa.



 Sofía Alarcón (Luz Valdenebro)
La hermana mayor. Su esterilidad marca su vida. Débil e insegura, manipulada sin límites por su madre y principal asesina no confesa. Vive bajo la sombra de su progenitora, acomplejada y celosa de su hermana. El patito feo.



Alfredo Vergara (Fele Martínez)
Esposo de Sofía, con un complejo de inferioridad muy acusado. Su objetivo será ostentar la dirección del hotel y derrotar a su cuñado Diego. Derrotista donde los halla, el principe destronado. Fele irrumpe en la pequeña pantalla irreconocible con un papel que dista mucho de los que ha interpretado hasta el momento. El principe destronado.


Andrés (Llorenç González)
Hijo de Ángela y bastardo del señor Alarcón. Camarero y real heredero secreto del hotel. Aliado de Julio y Alicia. Trabajador y bonachón, ignora su verdadero papel en la herencia del hotel. Su madre intentará que desconozca la verdad a toda costa con el único objetivo de no hacerle un infeliz.



Belén (Marta Larralde)
Criada ambiciosa, trabajadora. Su objetivo es ascender y llegar a gobernanta. Amante de Diego y novia de Andrés por interés tras averiguar que es el heredero. Venderá a uno de sus gemelos sin piedad y ocultará al otro en un baúl. Hace creer a Andrés que el bebé es suyo cuando en realidad es hijo de Diego.



Diego (Pedro Alonso)
Para su desgracia, proviene de la clase media, estado que quiere cambiar casándose con Alicia y como director del hotel. Mantiene una relación muy estrecha con su suegra, con la que congenia muy bien. Su fin será arrebatar la dirección a Alfredo y procrear con Alicia para dar un heredero a la familia.



Ayala (Pep Antón)
O los que bien podrían pasar por el Sherlock Holmes y Watson de la España de principios de siglo. El detective y su ayudante aparecen en escena con motivo del asesinato. Ayala se convierte en la molestia de la dueña del hotel, antigua amiga de éste.



La producción se ha mantenido líder de audiencia en su segunda temporada (con algún flojón que otro) en la que brilla sin duda la interpretación de sus personajes, el hilo argumental cargado de misterio y la calidad de la producción que no ha escatimado en detalle de ambientación ni en personajes episódicos ya que ha contado con apariciones estelerales como las de Juan Luís Galiardo o Silvia Marsó, sin contar con las que vendrán en la siguiente temporada. La productora ha anunciado la incorporación de Lydia Bosch y Víctor Clavijo entre otros. Y es lo que tiene un hotel, un no parar de personajes.


domingo, 6 de mayo de 2012

Eva: ¿sueñan los androides con gatos eléctricos?

Se supone que esto es un blog sobre televisión. También se supone que como defecto profesional o de escuela debería visitar las salas a menudo. Siguiendo el orden de los acontecimientos en estos momentos debería estar trabajando en algo relacionado con todo lo de antes pero sorprendentemente no es así. Y dicho esto, resumo: si no fuera por las descargas, mi "dividi-usb-multifunción" -que gran inversión-, la Coca-Cola Zero y mi confortable sofá  una no vería ni los trailers: que mala es la crisis.



Pues bien, Eva es de esas películas de las que te arrepientes no haber visto antes, que te empuja a reflexionar y como acto seguido -en mi caso- a escribir.  Interesante, imaginativa, sorprendente, bella, inquietante. Kike Maíllo apuesta por el género de ciencia ficción con un guión sobre emos no faltos de emoción y lo hace sobre un paisaje frio en contraste con una atmósfera envolvente y unos personajes involucrados en la investigación sobre sus propias relaciones. 



Muy interesante el estilo austero de ambientación con las piezas robóticas suspendidas, la intriga sobre el parentesco del personaje principal con Eva, la autonomía de las máquinas y la idea intrínseca de la autodeterminación personal, el control de los sentimimentos en los robots como reflejo del insuficiente poder de autodominio humano: reir en la medida que estimemos adecuada, llorar más de lo que lo hacemos, querer menos de lo que nos podemos permitir.



Aunque el relato se columpia entre la ciencia ficción y el thriller una termina digiriéndola como una historia de amor, de errores y de relaciones entre lo que nos viene impuesto y lo manipulable. Y como una película te recuerda a otra -sea o no comparable- Eva me trajo a la cabeza Blade Runner -con el guiño del gato vs oveja eléctrica- y los guiones de Julio Medem. Relaciones personales, destinos inciertos, decisiones y máquinas que anhelan parecerse a los humanos.


martes, 20 de marzo de 2012

Alaska y Mario 2ª temporada cap 1: Hagas lo que hagas, Ponte bragas

Han vuelto y como adelanté, no han defraudado. Alaska y Mario son extrovertidos, divertidos, excéntricos. Únicos. Es más, apuesto que el reality superará en ediciones por lo menos al "Un, dos, tres, responda otra vez" -No sabe Ibañez Serrador las figuras que se perdió- y que marcará un antes y un después en la life style de algunas modernas.

La pareja vuelve a dedicarnos el día a día de su entretenida vida: música, celebrities, comida basura, culto al cuerpo -y al sofá-, moda y alguna que otra graciosa simpleza de consumo -recordemos que son admiradores del pop art en el más amplio sentido del concepto- comprando en chinos o vistiendo ropa mordisqueada.

Como el programa da mucho más de si que mi tiempo y paciencia para describrirlo, resumiré en cada capítulo los mejores momentos -a mi juicio, porque es mi blog y porque "yo lo valgo"-. De entrada y en el primer capítulo han sido menos que en la temporada anterior pero valen por dos; coloquialmente los describiría como "heavys". ¡Vamos allá!:


Olvido quiere "más pecho"
Si en la anterior temporada sobraban los kilos en esta lo que faltan son tetas. Alaska aprovecha las fotos de su reportaje en Interviú para sacarse defectos. En plena entrevista con su cirujano no solo nos enteramos de lo que le pesa cada teta al huracán mejicano sino que vemos otro posado en plena consulta, eso si, mucho más natural y de andar por casa.




Mario Literato
Aunque él mismo reconoce que no domina el vocabulario castellano, el representante se atreve con un libro de artículos que publicará próximamente -ya lo hizo con antes con la biografía de su mujer-. De lo que no dudamos es de que domine el contenido a la perfección: Bowie o Fabio McNamara son solo un adelanto. Mario es un mitómano y eso ya es un punto a su favor. Lo que no sabemos es si escribir en la "furgo" de gira rodeado de Nancys le ayudará mucho.



Nancy Anoréxica y las bragas
No podía creerlo -de hecho lo consulté con @Otharu83 para comprobar que no había sido un lapsus mental-. Si, eso que le asoma a Mario en los conciertos son bragas y para más datos, se las toma prestadas a su señora esposa. Fue entonces cuando recordé la secuencia más underground del cine español de la transición en la que Cecilia Roth protagonizaba un spot sobre unas bragas milagrosas, película de interminable nombre en la que casualmente se estrenó como actriz Olvido y que fue objeto de mi proyecto de fin de carrera. Que cosas.


Otros momentos destacados: Alaska y su madre comprando en un chino, las Nancys en la nueva casa de Alejandro Amenábar o el plan de viaje en Business Class a Estados Unidos. Esperamos impacientes el siguiente capítulo.

Nota: por alguna extraña razón, Blogger califica el vídeo de Bragas Ponte como contenido obsceno y no me permite publicarlo. Aparece en el enlace.